MEJORA LA INTELIGENCIA EMOCIONAL DE TUS PEQUEÑOS CON UNA MASCOTA

Se ha comprobado que las mascotas pueden llegar a ser las mejores aliadas si de mejorar la inteligencia emocional de tus pequeños se trata, pues una mascota implica ciertas responsabilidades que contribuyen al desarrollo de sus habilidades.

Por lo general, los niños que conviven y se crían en compañía de una mascota tienden a tener más sentimientos de familiaridad, compasión amor y una mejor autoestima; por otro lado, los niños pueden desarrollar otros ámbitos emocionales, como saber lo que se siente cuando un ser querido fallece, y la importancia del vínculo y las relaciones con otro ser vivo.

Los animales de compañía más comunes son los perros y los gatos, pero estos son los únicos que pueden estar en el hogar, pues los hámsteres y los conejos también pueden generar un fuerte vínculo con los pequeños, esto debido a las diferentes responsabilidades que los niños deben adoptar, como por ejemplo la alimentación, la limpieza del espacio y el afecto que deben brindar para que su mascota se sienta acogida.

Es importante que como padres ayuden a sus niños a cumplir con dichas responsabilidades, de la misma forma incentivarlos a hacerlas y premiarlos al final del día, por otro lado es importante entender la edad suficiente para que el niño adquiera una mascota, pues un menor de tres años aún no tiene la conciencia suficiente como para hacerse responsable de otra vida, expertos aseguran que a partir de los 6 años ya pueden hacerse cargo de un perro o cualquier otro animal doméstico, pues a esta edad ya no confunden la mascota con un juguete y tienen una capacidad más desarrollada para hacerse responsables tanto de alimentarlos, como limpiarle su espacio y sacarlos a pasear en compañía de un adulto.

Cabe resaltar que los niños deben aprender a conocer a sus mascotas, lo que quieren y lo que no, también respetar su espacio y enseñarles uno que otro truco, de esta forma entienden el comportamiento de otro ser vivo y así se desarrollan sus capacidades de compresión, entendimiento y aceptación, factores importantes que forman a las personas para el futuro.